…no hablo de la ciudad sino de aquello en lo que a través de ella nos hemos convertido. 
(Rainer-María Rilke)

La relación de los tucumanos con su ciudad es hostil.

Otros ciudadanos, en Argentina y otros países, tiene relaciones muy diferentes con las ciudades que habitan: de amor, orgullo, pertenencia, cuidado, etc. Pero en Tucumán esta relación es, generalizadamente, hostil, y esto se refleja en todo lo que sea espacios comunes, calles, veredas, desde el tráfico hasta la basura. ‘Que se cague’ parecería ser un mantra tucumano, aunque en general el perjudicado sea uno mismo (idea acuñada por Dardo Nofal).

Si queremos transformar para bien nuestra ciudad el principal camino es cambiar la relación que tiene sus habitantes con ella.

Será posible el camino inverso? transformar la ciudad para que nos transforme…. parece un camino posible, pero muy duro, ya que todo lo que se construya puede ser destruido por la población destinataria.

La ciudad es una forma material de la cultura, si queremos cambiar la materia, debemos cambiar la cultura.

El desafío es urbanístico, es cultural o es político? La búsqueda de una respuesta a esas preguntas puede abrir debates que permitan soñar con una ciudad más humana y disfrutable, con refundadas relaciones entre los vecinos.

Virgilio Raiden, Pte. Urban Group SA
Foto: La Gaceta